Francisco Javier Huerta

Francisco Javier Huerta

Columnista

Jonás y nuestros complejos

2 Mayo 2017

Por Francisco Huerta

 

El gran psicólogo humanista Abraham Maslow, mejor conocido por la Pirámide de Maslow o Jerarquía de Necesidades Humanas, acuñó el término “Complejo de Jonás” para explicar los casos en que las personas son temerosas de sus capacidades y el potencial de sus logros.

Maslow se inspira en la historia bíblica del profeta Jonás, a quien Dios le encomienda llevar un mensaje, pero temeroso de poder incumplir su cometido huye en una embarcación y después de un naufragio termina siendo tragado por una ballena. Tras un periodo en su interior el cetáceo lo expulsa y después de esto Jonás lleva a cabo su encomienda.

En resumen, nos estamos refiriendo al miedo al éxito o al logro. Es una forma de negación de las capacidades propias, esa ansiedad que se apodera de nosotros y que nos impide emprender nuevas empresas. En muchas ocasiones, hacemos todo lo que se recomienda para el arranque de cualquier nuevo proyecto, nos preparamos, documentamos, planeamos, consideramos pros y contras, áreas de oportunidad y amenazas, pero postergamos el arranque de nuestros planes.

A la mera hora de echar a andar el proyecto, emprendemos la huida, como Jonás, y ponemos pretextos para no hacer frente a la hora de la verdad.

Maslow señala que de la misma forma en que somos temerosos de lo peor del ser humano, en particular somos temerosos de nuestra peor versión en lo individual y le tememos a nuestra mejor versión, es decir, según el padre de la Psicología Humanista, nos causa una enorme ansiedad todo aquello que podemos lograr y ser exitosos, de tal forma que nos imposibilita para tomar acciones al respecto.

Quizá en ocasiones también necesitamos pasar, como el profeta, por un naufragio, o que nos trague una ballena para posteriormente enfrentar nuestros retos. Por su puesto que la metáfora implica que hagamos como el propio Jonás un viaje y terminarlo en el interior no de una ballena, sino de nosotros mismos, pues para saber hasta dónde podemos llegar es menester conocernos, conocer lo que somos como seres humanos, nuestros alcances y limitaciones, todas nuestras potencialidades y lo que somos y cómo somos en lo individual, cuáles son las herramientas con las que cuento para enfrentar lo que viene y de quénuevas herramientas debo hacerme. 

De entre las múltiples recetas para la felicidad con las que actualmente se evangeliza, un aspecto recurrente es el que señala la necesidad de conocerse a sí mismo. El viaje interno del que hablábamos líneas atrás es imperativo si queremos superar el miedo al éxito, situación que resulta más recurrente de lo que comúnmente se cree, tanto que llega a convertirse en un hábito que nos impide avanzar.

El viaje interno para conocernos, conocer nuestros malos hábitos y conocer la cadena que los mantiene, con el fin de romper esos patrones, ha resultado una alternativa efectiva.

 

 

Los comentarios en las notas son responsabilidad de quien los emite. Participa responsablemente y denuncia los comentarios inapropiados. Los comentarios ofensivos o que sean denunciados por los usuarios se eliminarán de inmediato.